12 de mayo de 2015

“Dadme la pelota, voy a ganar el partido”, les dijo a sus compañeros. LeBron James contestó a todas las dificultades con una magnífica canasta sobre la bocina pisando la línea de tres, escorado en la esquina del ataque y con 1,5 segundos para recibir, elevarse por encima de Jimmy Butler y dar la victoria por 84-86 a los ClevelandCavaliers en el United Center de Chicago.
Por segundo encuentro consecutivo, ambos equipos se jugaron su futuro a una sola carta. Hace un par de madrugadas fue Derrick Rose el héroe, y hoy le contestóLeBron, líder de los Cavs con 25 puntos, 14 rebotes y 8 asistencias.
James tuvo una noche de contrastes. Estuvo precipitado en ciertos tramos, sobre todo en el tiro exterior (1-7 en triples), y acabó con 10 aciertos en 30 tiros. Cometió varios errores de bulto: una falta en ataque ante Rose que casi le cuesta su tobillo, 8 pérdidas de balón y una nueva y casi definitiva falta en ataque ante Mike Dunleavy (a 14,3 segundos del final) que permitió a Rose empatar.
En un suspiro, LeBron reivindicó a su estirpe, la de los reyes del baloncesto que en un segundo pueden arreglar 48 minutos de mal juego. Derrick Rose, que estuvo cerca de forzar la prórroga, también pasó por un bache en el último cuarto, cuando falló siete tiros consecutivos, y se recuperó para forzar la genialidad de su rival.
En un partido feo, con dos equipos seriamente perjudicados por la enfermería, losCavaliers fueron más consistentes. Su peor momento llegó en el tercer cuarto, cuando anotaron 12 puntos en 12 minutos, uno de promedio. Sobrevivieron sin embargo a unos Bulls sin punch, huérfanos en ataque sin la mente y la mano privilegiada de PauGasol, que se perdió el encuentro por sus problemas musculares.
Kyrie Irving, que si jugó, se paseó cojo por la cancha. Terminó con 12 puntos en una serie de 2 de 10 en tiro. Estuvo en cuerpo pero no en alma. A pesar de llegar con todo de cara y siete de ventaja al último cuarto, Chicago no logró mejorar su juego.
Los de Tom Thibodeau arrancaron el último con dos puntos en seis minutos. LosCavaliers se recuperaron y tomaron de nuevo el control. Ambos equipos intercambiaron fallos, errores encadenados como unos pasos y una falta en ataque que casi le cuesta la salud a James (torcedura de tobillo), que arrolló a un Derrick Rose(31 puntos) solitario y que fue de más a menos en el choque.
Rose tiró del carro desde el salto incial. Colaboró con Jimmy Butler (19), su pareja de baile habitual, para contrarrestar los arreones de un LeBron muy agresivo de cara al aro. Acabaron los tres con nueve puntos. Taj Gibson (6), que sustituyó a Pau Gasol en el quinteto de los Bulls, tuvo una participación muy bien pobre.
A pesar de la intensidad de los locales, comandados por la actitud del mejor Joakim Noah (8 puntos y 15 rebotes) en lo que va de eliminatoria, los Cavs dieron la vuelta al marcador con un 14 a nada en el segundo cuarto. La defensa de Chicago frenó el ritmo de Cleveland. Ellos mismos se dispararon al pie con un pobre 8 de 25 en tiros antes de llegar al descanso (45-49).
Los Cavs contaron con tres cuartos de LeBron y poco más. En el último resultaron clave las aportaciones de Timofey Mozgov, liberado en los descansos de Noah y la ausencia de Pau. El ruso acabó con 15 puntos y 9 rebotes y superó por primera vez en la eliminatoria el juego interior del rival. Tristan Thompson (12) ayudó en ese sentido.
Las diferencias las marcó J.R. Smith, desaparecido hasta que se activó con 11 puntos de sus 13 totales en el último cuarto. Con tres triples puso contra las cuerdas aChicago, que necesitó a Rose y a Butler, otra vez más, para empatar a ocho segundos del final.
Nikola Mirotic dispuso de 19 minutos que desaprovechó con una serie de 1 de 9 tiros de campo y 3 puntos totales. Tony Snell, apartado de la rotación como él, no pasó de los siete puntos en 17 minutos. Thibodeau, poco propenso a los cambios de alineación, hizo esta vez malabares por la ausencia de Gasol.
Los Cavaliers ganaron por la mínima, sobreponiéndose a todas las adversidades.LeBron ejerció de líder y héroe, pidió la responsabilidad y ejecutó a unos Bulls que se acordaran de este partido si las cosas se tuercen en el quinto.
Los partidos feos también cuentan, y puntúan igual. El empate (2-2) en la eliminatoria la reinicia ahora que ambos viajan a Cleveland otra vez. La salud de Pau será esencial para Chicago. Sin él en pista, su defensa puede ser igual de buena, pero su ataque no tiene solución.

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